Madrid Central,
¿a favor o en contra?
El calentamiento global es un suceso que ya afecta a todas las regiones del planeta, a mayor o menor medida. Esto causa, además de los efectos físicos y meteorológicos, ya sea un alarmante deshielo de los polos árticos (y posterior aumento del mar) o extremos cambios de temperatura, que muchas áreas (regionales y locales) opten por implantar medidas con tal de ralentizar este preocupante acontecimiento.
La Marjal es un perfecto ejemplo de buena gobernanza y soluciones basadas en la natura. En él se inauguró en 2015 un parque inundable con tal de dar solución a los problemas de inundaciones. Esta infraestructura es capaz de retener hasta 45.000 m3 ante a una lluvia de alta intensidad y, posteriormente, derivar las precipitaciones recogidas a la red de drenaje o a la depuradora para su reutilización. Asimismo, en tiempo seco, se utiliza como zona recreativa dotando de un valor social añadido a la función hidráulica.
“Madrid Central” es, pues, otro gran ejemplo de la puesta en acción de medidas a favor de la lucha contra el cambio climático. Se trata, de hecho, de una medida que restringe el tráfico en el Destino Centro de Madrid a residentes, ambulancias y servicios públicos para reducir las emisiones contaminantes de la mayor parte del distrito de Centro. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿Quién fue aquel que aprobó dicha medida? ¿Es visto con buenos ojos por el gobierno madrileño? Es más, ¿Qué opina el actual alcalde Almeida de ello? ¿Por qué la actual alcaldía de Madrid quiere derogarlo?
Decenas de dudas son las que surgen entorno a este gran, sostenible, e incluso criticado, proyecto. Algunos lo ven como una oportunidad de ayudar al medio ambiente y colaborar en la tarea global de ralentizar el cambio climático, otros lo señalan como un simple estorbo que, además de derrochar dinero público, es incapaz de cumplir los objetivos por los que fue creado.
Con tal de poder responder las preguntas mencionadas y comprender con más profundidad en que consiste “Madrid Central”, realizaremos a continuación un análisis metodológico del conflicto descrito, fundamentándonos en las discrepancias vecinales ante la supuesta derogación de “Madrid Central”. Así pues, dividiremos esta investigación en cuatro apartados: localización, evolución, identificación de los agentes implicados y discusión y búsqueda de soluciones.
Identificación de la localización y la dimensión o escala del conflicto.
Dicho y ya mencionado conflicto se encuentra en la Comunidad de Madrid, una Comunidad autónoma de España situada en el interior de la península Ibérica que limita con las provincias de Guadalajara, Cuenca, Toledo, Ávila y Segovia y con una localización geopolítica mundial de:
– Longitud: O3º 42’ 9.22’’
– Latitud: N40º 24’ 59.4’’
La escala en la que analizaremos nuestro escogido conflicto social será el área de Madrid central, limitándonos así a sus 472 hectáreas, en las cuales se agrupan las cuatro APR (Áreas de Prioridad Residencial del Ayuntamiento de Madrid) actuales: Letras, Cortes, Embajadores y Ópera. Cabe añadir, con tal de concluir este primer apartado, que el perímetro que constituye Madrid central está conformado por las calles: Alberto Aguilera, Glorieta de Bilbao, Plaza de Alonso Martínez, Plaza de Colón, Paseo de Recoletos, Paseo del Prado, Ronda de Atocha, Ronda de Toledo, Ronda de Segovia, Calle Bailén, Plaza de España y Calle Princesa.
Descripción del origen y evolución cronológica del conflicto.
Madrid Central es una zona de bajas emisiones que comenzó a funcionar el viernes 30 de noviembre de 2018. Esta medida, contenida en el Plan A de Calidad de Aire y Cambio Climático, favorecía al peatón, la bicicleta y el transporte público, que de hecho ganaron protagonismo y espacio junto con la reforma de calles como Gran Vía o Atocha. El distrito Centro se convirtió así en un pulmón para la ciudad en pleno corazón de Madrid. Este proyecto fue la medida estrella de movilidad del Gobierno de Manuela Carmena, exalcaldesa de la capital.
Sin embargo, dar respuesta a la pregunta sobre cómo se desarrolló este gran designio es algo complejo, por ello, desarrollaremos una extensa evolución cronológica, comenzando desde el momento en el que se llevó a cabo Madrid Central hasta el día de hoy.
– Abril, 2017
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprueba el borrador inicial del Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático. Este borrador se realiza con los objetivos de reducir la contaminación atmosférica, contribuir a la prevención del cambio climático y definir estrategias de adaptación.
Así pues, se ponen en marcha treinta medidas encuadradas en tres ejes: movilidad sostenible, regeneración urbana y sensibilización y comunicación.
– Septiembre, 2017
El gobierno municipal de Ahora Madrid aprueba la nueva Área de Prioridad Residencial (APR) del distrito de Centro. Entra en vigor en 2018 y se extiende a los barrios de Latina, Chueca y Universidad, donde el tráfico privado queda limitado a residentes. Las restricciones incluyen la Gran Vía y tienen su nuevo límite por el oeste en las calles de Alberto Aguilera, Sagasta y Génova.
El Ayuntamiento aprueba el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático, presentado el jueves 21 de septiembre de 2017 por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés.
– Mayo, 2018
El Ayuntamiento de Madrid restringe el tráfico en todo el distrito Centro para los no residentes, anunciando de hecho que lo llevará a cabo el próximo mes de noviembre.
Es entonces cuando el área queda cerrada, bajo la denominación de Madrid Central, justificado como parte de las medidas del Plan A de Calidad de Aire y Cambio Climático del Ayuntamiento de Madrid.
Con tal de fortificar la mencionada medida, se alcanza un acuerdo con el PSOE (partido el cual ya había dado una serie de exigencias) para que el cierre al tráfico del distrito Centro estuviera en marcha por completo antes del fin de la legislatura.
– Julio, 2018
El lunes día 9 de julio se presenta en el Palacio de Cibeles el proyecto Madrid Central, enfocado en disminuir los efectos negativos de la movilidad en automóvil en el centro de la ciudad, con el objetivo de incentivar el uso del transporte colectivo y de los transportes no motorizados.
– Septiembre, 2018
El ayuntamiento de Madrid comienza la instalación de las 61 señales verticales que informarían de la entrada a la gran APR de “Madrid Central” mientras que, a la vez, se finaliza la instalación de los paneles informativos del nivel de ocupación de los aparcamientos en el área (los cuales comenzarían a funcionar a lo largo del mes de octubre).
– Octubre, 2018
El 29 de octubre de 2018, el Ayuntamiento de Madrid aprueba finalmente, en sesión extraordinaria, la ordenanza de movilidad que regula Madrid Central, con el que se cierra al tráfico el centro de la ciudad, al que desde el siguiente 30 de noviembre solo podrían acceder sus vecinos y aquellos que condujeran vehículos no contaminantes (salvo excepciones).
La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, declaró sobre la aprobación de este expediente: “Es un día muy importante. A efectos de lucha contra la contaminación y la preservación de la salud de la ciudadanía, me atrevería a decir que es un día histórico”.
– Noviembre, 2018
El 30 de noviembre de 2018, y como ya antes hemos adelantado, entra en vigor el plan de Madrid Central.
– Enero, 2019
La Plataforma de Afectados por Madrid Central realizó, entre el 10 de diciembre y 8 de enero, encuestas dirigidas a 350 empresas que desarrollan su actividad en el distrito Centro, y que arrojaron una caída de 14,8% del volumen de negocio – con respecto a navidades de 2017 – tras la puesta en marcha de la medida que busca frenar la contaminación en la capital.
– Mayo, 2019
Aunque la medida, una de las propuestas insignias del Ayuntamiento de Manuela Carmena, funcionó —el tráfico se redujo un 24% en la Gran Vía mientras que los gases contaminantes descendieron un 38%—, el candidato del PP José Luis Martínez-Almeida, el cual acabó convirtiéndose en el nuevo alcalde de Madrid, declaró que su primera acción será “abordar Madrid Central”.
Ciudadanos ya pidió en su día, paralizar la medida, aunque no apuesta por anular las restricciones; “No lo revertiremos directamente. No te puedes pasar toda la vida revirtiendo cosas”, manifestó Begoña Villacís, número uno de la formación naranja al Ayuntamiento de la capital, la cual se propuso analizar la propuesta «y ver con qué nos quedamos y con qué no». Para el partido ultra Vox, Madrid Central es su bestia negra. “A partir de mañana [por el lunes 27 de mayo] se acabó Madrid Central”, dijo en su día su candidato Javier Ortega Smith tras conocerse el resultado de las elecciones y saber que las derechas tenían opción de gobernar.
– Junio, 2019
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó la moratoria de multas por acceder al área de tráfico restringido de Madrid Central. Durante al menos tres meses, hasta el 30 de septiembre, en la práctica todo tipo de vehículo podría circular por el área de bajas emisiones, independientemente de si contaminasen o no, incluidas zonas que antes de Madrid Central estaban reservadas solo a residentes, como Ópera y Lavapiés.
El 29 de junio de 2019, sin embargo, ante la paralización de Madrid Central, decenas de miles de personas protestaron, no solo contra el acto de paralización, sino también contra el propio alcalde Almeida. La marcha, convocada por la Plataforma de defensa de Madrid Central, llegó a congregar a 60000 personas.
– Julio, 2019
Cinco días después de la entrada en vigor de la moratoria aprobada por el alcalde Martínez Almeida – quien gobierno la capital junto a Ciudadanos -, el Juzgado 24 de lo Contecioso-Administrativo de Madrid detuvo la medida propuesta por los mencionados miembros del PP y Ciudadanos. Madrid Central no se paralizaría.
– Octubre, 2019
Es aquí cuando, entonces, el alcalde de Madrid presenta “Madrid 360”, su plan para reemplazar “Madrid Central”.
Ante estos hechos, ecologistas y organizaciones en defensa de la zona de bajas emisiones denunciaron que las medidas anunciadas supondrían el regreso de los vehículos contaminantes al centro de la ciudad.
– Actualmente.
Las restricciones al tráfico de Madrid Central continuarán en vigor, al menos hasta el primer semestre del año que viene. Es dentro de aproximadamente nueve meses cuando, tras tramitar una modificación de la ordenanza de Calidad del Aire, el Gobierno de PP-Ciudadanos podrá introducir las nuevas excepciones que el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, reclama, además claro está, de la imposición e implantación de “Madrid 360”.
¿Quiénes están implicados en este conflicto?
Para empezar, los principales agentes implicados en este conflicto social son principalmente los componentes tanto del partido ahora denominado Más País, con Manuela Carmena interpretando el papel principal, como los componentes de los partidos derechistas (Ciudadanos, PP y Vox), con el actual alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida interpretando el papel coprotagonista.r
Seguidamente, y siguiendo con la mención de los principales agentes implicados en el conflicto de “Madrid Central” podemos encontrarnos con una clara y obvia división entre la ciudadanía madrileña: aquellos que se alzan en defensa de la permanencia de Madrid Central y aquellos que están en contra y a la vez apoyan su especulada derogación. Por lo que se podría decir que los vecinos que habitan en esa área y aquellas determinadas empresas que laboran por el mismo territorio, aun siendo los más afectados, son los personajes secundarios del conflicto.
¿Qué opinan dichos agentes? ¿En qué posición se encuentran?
Comenzando por los recién nombrados “protagonistas”, de primera mano ya puede observarse las dos contrarias posiciones:
– Manuela Carmena, exalcaldesa de Madrid, a cargo de un gobierno junto al cual se aprobó “Madrid Central” y junto al cual se logró convertir a Madrid en la primera ciudad española que imponía una medida tan radical con el objetivo de salvaguardar el medioambiente (y evitar, de paso, la sanción de la UE); una personaje principal que, actualmente, ante la vuelta de la derecha en Madrid, no ha podido evitar sentirse decepcionada por todas aquellas medidas que se quieren iniciar y que incluyen, en parte, acabar con la mayoría de los proyectos que en su pasado mandato se llevaron a cabo.
– José Luis Almeida, el actual alcalde de la Comunidad de Madrid, quien se ha mostrado en una clara posición contraria a la puesta en marcha de “Madrid Central” y quien, con la excusa de “querer reformar y arreglar lo que no funciona de “Madrid Central” presentó en estos últimos meses una contramedida: “Madrid 360”. Además de ser el coprotagonista, es considerado exteriormente (y para la mayoría de los ciudadanos) el antagonista de la historia. Almeida, actualmente, sigue sosteniendo que aquella medida iniciada por su antecesora no ha cumplido los objetivos por los que fue establecido y que “Madrid 360” es superior.
Inclinándonos ahora hacia los personajes más afectados y menos considerados dentro de este conflicto, nos encontramos con una situación similar a la recién explicada:
– Por un lado, se encuentran aquellos que defienden la medida de “Madrid Central”; se basa en un grupo compuesto mayoritariamente por vecinos y cercanos al área central de Madrid y cientos de organizaciones defensoras del medio ambiente, como Ecologistas en Acción, la FRAVM, la Fapa Giner de los Ríos o Greenpeace.
– Por otro lado, están aquellos contrarios (o “afectados por”) a “Madrid Central”. Estos se componen en su mayoría por pymes, autónomos y empresarios que consideran que las restricciones al tráfico en la almendra central de la ciudad no tienen en consideración el impacto económico que esto supone.
Discusión de los efectos del conflicto y propuesta de posibles soluciones
Cabe preguntarse en esta última parte de este análisis: ¿Qué efectos puede o ha ocasionado este conflicto? ¿Qué soluciones podríamos aportar?
En primera instancia, ¿Qué efectos puede o ha ocasionado este conflicto?
Con tal de no extendernos demasiado, realizaremos a continuación una breve lista de algunos de los efectos que este conflicto en torno a Madrid Central abarca:
– Racismo institucional; tras la gran sombra conflictiva en base a Madrid Central, se esconden otros hechos. Son otras las medidas que se han implementado y sustraído mientras se hablaba sobre Madrid Central que, aun no teniendo nada que ver con la movilidad, tienen mucha consonancia entorno a la convivencia. Y es que el actual ayuntamiento madrileño ha declarado y planteando, por poner un ejemplo, suprimir el plan PIPE, un programa que buscaba rebajar el racismo en las identificaciones de la policía municipal. Y, es más, ha impedido la utilización del espacio público para “echar unos bailes”, ha parado programaciones culturales y, en general, ha mostrado que su línea de gobierno va a estar sostenida en la disputa.
– Muchos diputados de Unidas Podemos y PSOE han hecho oír su crítica sobre las acciones que este año ha propuesto el nuevo gobierno del PP.
– La existencia de fallos en el sistema informático de Madrid Central han hecho que el número de multas alrededor de esa zona aumente, incrementando a la vez el rencor entre los contrarios a esta medida. El colectivo Madrid Sostenible, que continúa las actuaciones que inició la Plataforma de Afectados por Madrid Central, han denunciado los fallos en el sistema informático y las cámaras que vigilan el perímetro de Madrid Central, lo que ha provocado la imposición ·de miles de sanciones y multas a vecinos y visitantes con permisos acreditados.
– Se ha demostrado en base a “cálculos ligeramente más sofisticados” que desde la imposición de Madrid Central ha habido en siete de las estaciones más cercanas al distrito centro, una reducción de emisiones del gas contaminante NO2.
En segunda instancia, ¿Qué soluciones podemos aportar?
Cabe aclarar que no resulta tarea fácil establecer soluciones exactas; un conflicto que ha estado en resonancia durante tanto tiempo es complicado de resolver a la primera. Como ya hemos visto, por un lado, tenemos a una gran parte de la población que defiende esta medida y, por otro lado, a quienes se sienten afectados por las dichas medidas restrictivas. Así pues, fundamentaremos las posibles soluciones en mantener un equilibrio ideológico entre ambas contrarias partes y realizar, para ello, una campaña de concienciación.
Consideramos oportuno que desde la Comunidad de Madrid se conciencie a la población de los efectos perjudiciales que la polución causa a la salud de todos los seres vivos (ya sean personas como animales y plantas). Esta campaña se debería impulsar a través tanto de los medios de comunicación (ya sean televisivos o escritos) como de los centros de enseñanza. Que la generación más joven conozca la situación que le rodea y aprenda a respetar el medioambiente es un factor vital para conseguir un equilibrio medioambiental no solo en la Comunidad de Madrid, sino en todo el planeta.
Ahora bien, partiendo de la utópica base de que estas medidas han sido cumplidas y de que ambos y opuestos sectores han sido concienciados de los efectos negativos que se extenderían al no actuar para luchar contra el calentamiento global, (y haciendo hincapié en que la UE ha estado y sigue exigiendo al país implementar medidas medioambientales), sería necesario establecer un escenario en que ambas partes se encuentren. Para facilitar un acuerdo de estabilidad social entre estos, se podrían dar las siguientes soluciones.
– Con tal de dar un punto a favor a aquel colectivo que reivindica su derecho a utilizar su automóvil en cualquier zona de Madrid sin restricciones que le limiten, el Estado podría eliminar o bonificar el IVA en torno a la compra de coches eléctricos para que, de esta forma, progresivamente, aquella persona contraria a Madrid Central sustituya su contaminante vehículo, por uno eléctrico.
– Ampliar, reforzar o disminuir el coste del transporte público para motivar a las personas a utilizarlo y lograr que, lentamente, reduzcan importantemente el uso del vehículo privado. Ciudades como París o Moscú ya han aplicado estas reducidas tarifas de transporte donde moverse por el centro de la ciudad resulta eficaz, rápido y económico.
– La utilización de plataformas como “Blablacar”, un medio a través del cual las personas que quieren llegar a un mismo destino se comunican y pueden compartir un mismo vehículo, reduciendo así las emisiones de CO2 y los costes respectivos.
– La creación de un mayor número de carriles bici y alquiler de las propias bicicletas (como, por ejemplo, el “Valenbici” en Valencia), podría incentivar utilizar estos medios de transportes.
Estos son, en pocas palabras, algunas de las alternativas soluciones que podrían implementarse o que podrían favorecerse con tal de asegurar la estabilizad social con respecto a «Madrid Central».
Para concluir este extenso artículo queremos dar unas últimas declaraciones. Somos conscientes de que, ciertamente, es más sencillo poner por escrito una serie de soluciones que ponerlas en marcha, sobre todo con el actual gobierno madrileño, pero confiamos en que la actual alcaldía de Madrid, aquella que tanto presume de representar a la capital y dar voz al pueblo, será capaz de tomar las decisiones correctas.
Porque, aunque parezca utópico, los ciudadanos tenemos voz propia, la cuestión es saber escucharla.
Para más información, pulse aquí.
Por: Chaima Laghmari, Zaida Bravo y Gabriela Acosta
1º de Ciencias Políticas y Administración Pública – PB
Geografía humana – Análisis de un conflicto

