Discusión de los efectos del conflicto y propuesta de posibles soluciones
¿Qué efectos puede o ha ocasionado este conflicto?
Con tal de no extendernos demasiado, realizaremos a continuación una breve lista de algunos de los efectos que este conflicto en torno a Madrid Central abarca:
– Racismo institucional; tras la gran sombra conflictiva en base a Madrid Central, se esconden otros hechos. Son otras las medidas que se han implementado y sustraído mientras se hablaba sobre Madrid Central que, aun no teniendo nada que ver con la movilidad, tienen mucha consonancia entorno a la convivencia. Y es que el actual ayuntamiento madrileño ha declarado y planteando, por poner un ejemplo, suprimir el plan PIPE, un programa que buscaba rebajar el racismo en las identificaciones de la policía municipal. Y, es más, ha impedido la utilización del espacio público para “echar unos bailes”, ha parado programaciones culturales y, en general, ha mostrado que su línea de gobierno va a estar sostenida en la disputa.

– Muchos diputados de Unidas Podemos y PSOE han hecho oír su crítica sobre las acciones que este año ha propuesto el nuevo gobierno del PP.
– La existencia de fallos en el sistema informático de Madrid Central han hecho que el número de multas alrededor de esa zona aumente, incrementando a la vez el rencor entre los contrarios a esta medida. El colectivo Madrid Sostenible, que continúa las actuaciones que inició la Plataforma de Afectados por Madrid Central, han denunciado los fallos en el sistema informático y las cámaras que vigilan el perímetro de Madrid Central, lo que ha provocado la imposición ·de miles de sanciones y multas a vecinos y visitantes con permisos acreditados.

– Se ha demostrado en base a “cálculos ligeramente más sofisticados” que desde la imposición de Madrid Central ha habido en siete de las estaciones más cercanas al distrito centro, una reducción de emisiones del gas contaminante NO2.

¿Qué soluciones podemos aportar?
Cabe aclarar que no resulta tarea fácil establecer soluciones exactas; un conflicto que ha estado en resonancia durante tanto tiempo es complicado de resolver a la primera. Como ya hemos visto, por un lado, tenemos a una gran parte de la población que defiende esta medida y, por otro lado, a quienes se sienten afectados por las dichas medidas restrictivas. Así pues, fundamentaremos las posibles soluciones en mantener un equilibrio ideológico entre ambas contrarias partes y realizar, para ello, una campaña de concienciación.
Consideramos oportuno que desde la Comunidad de Madrid se conciencie a la población de los efectos perjudiciales que la polución causa a la salud de todos los seres vivos (ya sean personas como animales y plantas). Esta campaña se debería impulsar a través tanto de los medios de comunicación (ya sean televisivos o escritos) como de los centros de enseñanza. Que la generación más joven conozca la situación que le rodea y aprenda a respetar el medioambiente es un factor vital para conseguir un equilibrio medioambiental no solo en la Comunidad de Madrid, sino en todo el planeta.
Ahora bien, partiendo de la utópica base de que estas medidas han sido cumplidas y de que ambos y opuestos sectores han sido concienciados de los efectos negativos que se extenderían al no actuar para luchar contra el calentamiento global, (y haciendo hincapié en que la UE ha estado y sigue exigiendo al país implementar medidas medioambientales), sería necesario establecer un escenario en que ambas partes se encuentren. Para facilitar un acuerdo de estabilidad social entre estos, se podrían dar las siguientes soluciones.
– Con tal de dar un punto a favor a aquel colectivo que reivindica su derecho a utilizar su automóvil en cualquier zona de Madrid sin restricciones que le limiten, el Estado podría eliminar o bonificar el IVA en torno a la compra de coches eléctricos para que, de esta forma, progresivamente, aquella persona contraria a Madrid Central sustituya su contaminante vehículo, por uno eléctrico.

– Ampliar, reforzar o disminuir el coste del transporte público para motivar a las personas a utilizarlo y lograr que, lentamente, reduzcan importantemente el uso del vehículo privado. Ciudades como París o Moscú ya han aplicado estas reducidas tarifas de transporte donde moverse por el centro de la ciudad resulta eficaz, rápido y económico.
– La utilización de plataformas como “Blablacar”, un medio a través del cual las personas que quieren llegar a un mismo destino se comunican y pueden compartir un mismo vehículo, reduciendo así las emisiones de CO2 y los costes respectivos.

– La creación de un mayor número de carriles bici y alquiler de las propias bicicletas (como, por ejemplo, el “Valenbisi” en Valencia), podría incentivar utilizar estos medios de transportes.
Estos son solo algunas de las soluciones alternativas que podrían implementarse o que podrían favorecerse con tal de mejorar la situación y disminuir al máximo la gravedad del conflicto.
